Cementerio de Igualada
Enric Miralles + Carme Pinós
2403
En el Cementerio de Igualada la arquitectura se disuelve en el paisaje, naufraga, se desvanece, se pierde en los pliegues del tiempo. La luz penetra desde lo alto en esa penumbra densa y mineral tanteando el espacio, casi a ciegas, como si buscara algo perdido.
La estructura suspendida en un equilibrio precario arroja sombras geométricas como señales en el espacio, como trazas invisibles, como si algo ya olvidado estuviera a punto de revelarse… o de retirarse para siempre.
El hormigón parece recordar algo antiguo, el espacio se vuelve frágil, una arquitectura que exhausta como si viniera de muy lejos… insinuando las formas bajo el peso de la memoria.
Hay algo de sueño, algo de trance, en esta ruina anticipada que habita la incertidumbre.

